La Noche del Fénix

Prosa, poesía...

Lloro, pero no son lágrimas normales, son de sangre. Mi alma muere cada día poco a poco y nada le puedo hacer. ¿Puedes cambiar a la gente? ¿Puedes cambiar el tiempo?, la respuesta ya la sabes; es no.

Anhela lo que te hará feliz pues nunca lo tendrás, por malo que lo otro hubiera sido tampoco volverá. Dicen que es tiempo de paz y alegría; pues para mi solo es soledad y agonía.

Le pido a las estrellas que me devuelvan lo que me han arrebatado, pero para ellas es imposible, la rueda del destino ha girado. Guarda bien lo que quieras conservar, pues con el agua salada todo a su paso esta arrasara.

Muchos me dirán que luche, que no sea cobarde. Que me labre un nuevo porvenir y siga adelante. Y así lo haré, luchare y un nuevo camino con mis manos construiré, pero el hueco que atrás dejo aun no se con que lo rellenare.

Muchas partes de mi se quedaron atrás para construir ese pilar, todas prometieron volver;  pero este ha caído; y ninguna a regresado. Dejándome a los pies de una gran tumba en la que cada noche acabo.

Puedo oír lamentos, ver momentos vividos, promesas que se marchitan, recuerdos azotados; restos de lo que he querido, trozos de un puzzle quemado. Piedra a piedra cada noche trato en balde de rescatarlos sin darme por vencido.

Todo por vivir agarrado a una mentira en forma de esperanza, que un buen día desapareció, trayendo consigo la destrucción y el caos. Quitándole sentido a aquello a lo que antes hubiera llamado “vida”.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

CONTADOR

contador de visitas