El camino esta decidido, las velas arriadas;
el viento surca libre mientras la luna acompaña,
siempre siguiendo el brillo cristalino
de la ultima estrella al alba;
me encuentro navegando entre olas,
al compas de un susurro que proclama
libertad en tierras lejanas.
Cruzare mares, andare montañas,
no descansare hasta ver mi pena
caer derrotada, aplastada...
Condenada al olvido, desterrada...
volvere a ser dueño de mi camino,
podre mirar a la vida cara a cara,
para poder elegir finalmente mi destino;
que es encontrar esa felicidad anhelada.
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